Historia de las tragamonedas

Con apenas 125 años de invención, la máquina tragamonedas es la reina dentro de todo salón de juego. Su origen reciente no le ha impedido convertirse en la propuesta lúdica predilecta de millones de apostadores, tanto en su versión física como online. Hoy el número de usuarios continúa creciendo, siendo uno de los pasatiempos lúdicos más solicitados en miles de salones de juego, en centros de apuestas y sitios de virtual game.

Una slot machine, como se conoce originalmente, o máquina tragamonedas, es un artefacto que a cambio de una apuesta en dinero proporciona un tiempo de juego y en caso de ganar un premio en metálico. Son populares porque proveen horas de diversión mientras se apuesta.

Aunque en el lejano oeste de EE.UU. ya se usaban algunos artefactos para jugar, fue hacia 1891 que en los bares de Brooklyn, Nueva York, se comenzaron a  hacer populares las primeras máquinas de juego manuales precursoras de la máquina tragamonedas automáticas. 

A fines del siglo XIX por tan sólo 5 centavos, el jugador podía accionar por medio de una palanca cinco rodillos que mostraban imágenes de las cartas de póker y en función de la combinación obtenida, el establecimiento otorgaba premios como cervezas o cigarrillos gratis, con fin de atraer clientela.

Este prototipo de máquina tragamonedas creado por los hermanos Sittman y Pitt, carecía de los mecanismos para la inserción de monedas y tampoco realizaba el pago automático de premios. Estas dos funciones las incorpora el mecánico alemán Charles Fey cuatro años después, dando paso a las máquinas tragamonedas modernas.

¿Quiere saber más de la evolución de las divertidas máquinas tragamonedas? Pues a continuación está todo, pero antes queremos recomendarte que visites nuestra página y consultes nuestros productos y servicios, especialmente diseñados para ti.

La Liberty Bell Machine

En 1895 Charles Fey inventa la versión moderna de la máquina tragamonedas. Este dispositivo simplifica la propuesta de Sittman y Pitt, pues tenía sólo tres rodillos y en sustitución de la baraja de póker contaba con cinco símbolos: campana, herradura de caballo, corazón, diamante y As de picas. 

La propuesta de Fey liberaba recompensas directas en metálico tras obtener la alineación correcta de los símbolos, lo que causó su gran fama entre los jugadores. Se instalaron estos aparatos en salones de juego, barberías y hasta boliches por todos los Estados Unidos, convirtiéndose en una gran atracción.

Este nuevo dispositivo para juegos de azar brindaba una menor ventaja para quienes jugaban, pero ofrecía una mayor retribución a sus apuestas y un gran premio de cincuenta centavos, en caso de sacar las tres campanas en línea. Por ello se le llamó Liberty Bell, en honor al símbolo de la independencia estadounidense.

En esa época el juego era ilegal en California, donde Fey tenía su fábrica, por lo que no pudo patentar su invención. Pronto en los EE.UU. aparecieron nuevas propuestas de máquinas de juego. Entre ellas destacó el aparato del inventor de Chicago H.S. Mills, cuya empresa (The Mills Novelty Company) absorbería años después a la de Charles Fey.

Hebert Mills aprovechó la quiebra de Fey, causada por el gran terremoto de San Francisco de 1906, y reflotó el negocio de las máquinas tragamonedas con su modelo  “Operator Bell” que incorporó el símbolo de la frutas como atractiva novedad. Dada la prohibición legal de los juegos de envite y azar en EE.UU. este pasatiempo no podía otorgar premios monetarios, iniciando la era de las máquinas de frutas.

La innovación de la compañía Bell Fruit Gum Company, cuyo modelo de máquina tragamonedas permitía jugar con los símbolos de frutas como cerezas o melones y otorgaba como recompensas al ganador, chicles de sabores según la fruta que hubiese salido como símbolo repetido. El logotipo de esta compañía, el símbolo BAR, también renueva los símbolos usados y aún se usa en la actualidad.

Para 1932 se cree que entre los mayores fabricantes se vendieron más de 100 mil máquinas tragamonedas en suelo americano. 

La era de los casinos

La máquina tragamonedas es clave en la expansión de los casinos a mediados del siglo XX. El gánster Bugsy Siegel fue el pionero en su uso, al instalarlas en su Hotel Flamingo de la ciudad de Las Vegas en la década del 40.

Al comienzo las slot machines no tenían mayor interés comercial sino como pasatiempo para las acompañantes de los clientes masculinos durante la jornada en las mesas de juegos, principales generadoras de ingresos en los casinos de aquel momento. Sin embargo, las ganancias provenientes de estos dispositivos superaron en poco tiempo a las generadas por las mesas de juego, lo que multiplicó su presencia en todos los salones de juego  de la ciudad.

Hasta la década del 60 del siglo XX, las máquinas tragamonedas conservaron su principio funcional mecánico. El juego iniciaba al tirar de una palanca que estiraba un resorte dentro del cuerpo del dispositivo, poniendo en marcha los carretes. Al encogerse gradualmente el resorte, se detenía el giro de los carretes dando el resultado de la apuesta. 

De la dulce recompensa a la realidad virtual

En 1964 la empresa Bally Manufacturing lanzó el modelo Money Honey, la primera máquina tragamonedas electromecánica. El funcionamiento externo continuaba siendo familiar: el jugador insertaba una moneda, tiraba de una palanca y esperaba una combinación favorable de símbolos. Pero en este artefacto los carretes operaban de forma eléctrica, además poseía una tolva sin fondo que permitió pagar automáticamente hasta 500 monedas, originando la emblemática lluvia de monedas de las slot. Posteriormente se sustituyó la palanca por un botón.

Las primeras incorporaciones electrónicas se hicieron doce años después, con el  desarrollo de la primera video tragamonedas, fabricada por la compañía Fortune Coin. Tenía un televisor Sony de 19” como pantalla, innovando con efectos especiales y de sonido,  usando  el lenguaje de los incipientes videojuegos. Fue adquirida por IGT, que tomó el liderazgo en el sector de las empresas de juego a nivel mundial.

Los avances tecnológicos continuaron modelando la historia de las máquinas tragamonedas. En 1996 WMS Industries lanzó “Reel ‘Em In” una versión de video tragamonedas con una segunda pantalla de bonificación, que ofrecía al apostador un segundo juego en el que también podía ser premiado. Estas máquinas modernas generaban los números aleatorios usando un procesador, para  determinar el resultado del juego. Estos dispositivos registraron casi el 70% de los ingresos de industria del juego y el azar durante los años 90.

Con la difusión del Internet, también aparecieron los sitios de juegos en línea en las que las slot virtuales se desarrollaron sin límite. Hoy las opciones de máquinas tragamonedas online son casi infinitas, con animaciones, efectos 3D, imágenes reales y audio digital.  Las experiencias de juego se diseñan en base a temáticas como películas, artistas famosos y musicales. En cuanto al funcionamiento ya no sólo se premian las alineaciones de figuras, sino que también se puede ganar con MEGAWAYS o las diferentes líneas de pago.

Desde tu tablet o móvil puedes acceder a más de 2.000 tragamonedas online diferentes y son cientos de empresas desarrolladoras de software que ofrecen opciones de juego y azar. Destaca el gigante de la industria NetEnt, uno de los proveedores del exitoso software iGaming, con unas 100 versiones de slot online. Muchos jugadores esperan las novedades que traerán los desarrolladores y consultores expertos en el negocio del juego, que seguramente enfocaran sus esfuerzos en el uso de realidad virtual e inteligencia artificial para satisfacer la demanda de los fanáticos de las máquinas tragamonedas.

La industria del juego es un amplio universo de opciones y se multiplican cada día las novedades, así que para estar al tanto de las tendencias te invitamos a que visites nuestra página y explores nuestros servicios.

Leave a comment