Liderazgo en el desarrollo organizacional

En la nueva gerencia de gestión de talento humano, cobra especial interés los conceptos de liderazgo para la adecuada dirección y supervisión de equipos de trabajo de alto rendimiento orientados hacia resultados, cumplimiento de objetivos y metas. En la actualidad, es una necesidad alcanzar un liderazgo productivo en sectores de alta rentabilidad y competencia sobre todo en el sector de los juegos de azar, donde convergen los casinos y las casas de apuestas online. 

Se considera que el líder es una figura importante cuando se trata del trabajo en grupo o en conjunto, frente a las viejas concepciones de jefatura de una unidad de negocios en una empresa; Así, una posición de liderazgo requiere de un talento humano al mando de un equipo y que toma decisiones de acuerdo a las necesidades o requerimiento de cada circunstancia. En algún sentido, la idea de líder puede generar cierta predisposición, sobre todo si hablamos de líderes autoritarios que no tienen en consideración los aportes de sus colaboradores, por ejemplo, o que no es capaz de generar un ambiente sano de trabajo.

En realidad, un líder es una persona que tiene autoridad de manera natural y que la ejerce también de esa misma forma, sin esfuerzo o sin autoritarismos. El líder es aquella persona en torno a la cual todos los demás se agrupan por determinación casi inconsciente, al observar que esa persona tiene carisma, capacidades y seguridad para dirigir al equipo, coordinar tareas y desarrollar el máximo potencial de la unidad que supervisa. Es así como, hoy en día la figura de liderazgo es esencial para dirigir proyectos de forma eficiente y realmente productiva. 

Con este auge de modelos de negocios digitales y las innovaciones en todos los ámbitos del quehacer económico, la capacidad de dirección de proyectos es altamente valorada; sobre todo, con la aplicación de nuevas metodologías de desarrollo y gestión de proyectos de manera ágil, donde la eficiencia es factor clave para diseñar y ejecutar proyectos, pero además la capacidad para liderar cada uno de los procesos que estos requieren, optimización de recursos clave, toma de decisiones y resolución de problemas, la dinámica de las organizaciones puede traer conflictos. 

La flexibilidad y la capacidad de adaptación a los cambios, son competencias indispensables en un liderazgo orientado a resultados, además de las habilidades para desarrollar competencias así como la máxima efectividad del talento humano que lidera;  mejorando procesos, proponiendo estrategias y acciones concretas que vayan en pro de la mejora continua, como parte de una filosofía de gestión de este siglo; de ahí que sea tan importante diseñar un estilo de liderazgo que sea parte de la cultura organizacional, desde los valores de la misma, son los objetivos y el cómo se hacen las cosas habitualmente. 

Estilos de supervisión

Según autores estudiosos del tema, existen distintos estilos de supervisión; los cuales vale la pena revisar y analizar, de aquí que tenemos:

  • Estilo Reactivo: Se caracteriza por ser un supervisor que cumple con los aspectos mínimos de su trabajo, sin demostrar proactividad sino más bien decisiones reactivas a cada situación; lo que lo saca de su zona de confort simplemente no lo puede ejecutar, le irrita al máximo de incomodidad;  generalmente se encuentra distanciado de las personas y tienen un bajo o regular desempeño porque se encuentran desmotivados, en la mayoría de los casos simplemente no domina las técnicas de la gestión supervisora. 

De nuevo, son muy reactivos en cuanto a las actividades que deben realizar, participan muy poco y hacen aportes solo cuando se los solicitan, tampoco se esfuerzan por la mejora continua. Tienden a proyectar sus faltas en los demás, en general no se involucran más allá de sus responsabilidades mínimas como supervisor.  

  • Estilo Complaciente; este estilo tiene una fuerte orientación a las relaciones interpersonales, dejando de lado las orientaciones técnicas de la gestión supervisora, es el extremo positivo que tampoco es recomendable; es decir, privilegia los vínculos con los demás por sobre la aplicación de normas, las exigencias o las acciones que la gestión supervisora requiere se apliquen. Genera climas de compañerismo y de camaradería, incluso traspasando los límites laborales hacia los sociales y familiares; muchas veces tienden a crear lazos de amistad con sus colaboradores que les impide hacer exigencias en gestiones laborales.
  • Estilo Burocrático, los supervisores burocráticos concentran su energía en el cumplimiento de las normas y sistemas, fuertemente apegados a reglamentos; dejando de lado las relaciones interpersonales o los vínculos positivos con los trabajadores, generado barreras para la solución de problemas, retrasando procesos que se pueden ejecutar de manera más ágil y proactiva; se enfocan en las metas, en los números, en los gráficos, lo cual lo hace en extremo inflexible. Generalmente no escuchan y por ende no consideran la opinión de los demás, sobre todo a sus colaboradores.

Suele responsabilizar a terceros por los resultados, por no seguir los procedimientos como lo indica el sistema, sin hacer un análisis de las causas del ambiente subyacente. Si bien su gestión tiene algunos alcances, es posible que no sea percibido como un verdadero líder y genera resistencia entre sus colaboradores, a modo de tensión o agresión pasiva, generando un ambiente laboral poco saludable, si logra sus metas generalmente es por imposición. 

  • Estilo Integral, este es un estilo que posee un equilibrio que le permite poner en práctica el sistema de gestión supervisora de la empresa en un equipo de trabajo que lo valora y  es considerado como líder, ya que ha generado vínculos positivos, se muestra firme pero amable, siendo consecuente con el propósito de generar entornos seguros de trabajo con buen clima;  donde además es capaz de lograr la transformación de los colaboradores y el colectivo laboral en general a través del convencimiento y la persuasión, más que por imposición. 

Las nuevas tendencias gerenciales fomentan los estilos más dinámicos y de adaptación al cambio, con una propuesta hacia la mejora continua, la participación y la gerencia del conocimiento, donde todas las habilidades y competencias son aprovechadas al máximo. Las personas están accediendo a nuevas formas de saber, el aprendizaje es más dinámico, interactivo y proactivo, se intercambia y se transfiere experiencia diariamente, la organización crece desde adentro hacia afuera. 

Trabajo en equipo

La idea de trabajo existe desde el momento en que el ser humano comenzó a vivir en sociedades y requirió para ello la colaboración de todos los miembros de una comunidad en las distintas actividades productivas que surgían para el sustento y mantenimiento de dichas sociedades. En la actualidad, el concepto está muy relacionado con las dinámicas de trabajo grupal de diferentes ámbitos y áreas como el laboral, el estudiantil, incluso el familiar. La importancia del trabajo en equipo surge entonces por el hecho de que se considera que mientras más personas se aboquen de manera comprometida en la ejecución efectiva de una actividad, mejores y más efectivos serán los resultados.

Entonces, es muy común encontrar la concepción de trabajo en equipo especialmente en los ámbitos laborales; así también los grupos de varias personas pueden armarse con objetivos específicos, en algunos casos siendo estos de carácter temporal y otras veces permanentes. El objetivo del trabajo en equipo es poner más capacidades, inteligencias, ideas y destrezas al servicio de una tarea o actividad, de modo tal que por el mismo hecho de compartir esa actividad los resultados se den de manera más rápida y mucho más sólida. 

Ahora bien, el trabajo en equipo supone siempre una dinámica especial que puede variar según los fines y las condiciones particulares, en definitiva, lo que hace que ese conjunto de personas funcione o no. Así, lo que puede ser útil y funcional para un equipo de trabajo determinado puede no ser útil para otro. El trabajo en equipo supone también que se puede llegar a conocer más profundamente a sus compañeros, así como sus capacidades, sus limitaciones, su forma de pensar y de enfrentar diferentes situaciones, etc. Esto se hace mucho más visible por ejemplo en los trabajos en equipo realizados en ámbitos empresariales o incluso en los que forman parte de distintos niveles jerárquicos en una organización en los cuales se requieren muchas áreas y grupos de personas a disposición, con habilidades y competencias específicas que trabajan para un resultado en común. 

La importancia del trabajo en equipo tiene que ver entonces con que el mismo se basa en fuertes relaciones de intercambio de ideas como la convivencia, la comprensión, la tolerancia, el respeto por el otro y el aprovechamiento grupal de ideas que individualmente quizás no rendirán de la misma manera. En estructuras de avanzada y tecnología, sobre todo en el sector del igaming, la habilidad de crear valor en equipo es fundamental para alcanzar resultados en función de metas.

Logro de metas en una empresa

Sin objetivos y metas no hay orientación; sino tenemos un rumbo claro difícilmente llegamos a algún lado; la tendencia de la mayoría es tratar de mejorar aquellas áreas donde nos indican o creemos que no estamos cumpliendo las expectativas, este enfoque la mayoría de las veces trae frustración, pues fijar metas en realidad se trata de alcanzar resultados óptimos desde el desarrollo de una actividad, metas realmente alcanzables; un meta es un punto de llegada que siempre se puede superar.

Todos en algún punto del desarrollo laboral recibimos retroalimentación de nuestros líderes, con el objeto de indicar qué áreas se deben mejorar y cuáles son esas áreas de real competitividad, es decir, en donde estamos generando más valor. La realidad es que las metas son solo estrictos puntos de referencia; las oportunidades de mejora son áreas débiles para desarrollar no una meta. El desempeño de un recurso puede ser un concepto bastante abstracto sino se tiene claro cuáles son las competencias y habilidades de los colaboradores en los equipos de alto rendimiento, de aquí que la industria de los juegos de azar sea tan importante la gestión de equipos realmente productivos.

En definitiva, el enfoque se orienta hacia ser óptimos, pero para el logro de las metas es fundamental el apalancamiento en las competencias. Entonces, la explotación de las mismas puede ser una pieza clave para el mejor desempeño, de ahí que las evaluaciones no solo cualifican una actuación, sino que además ofrecen un norte no solo para superar expectativas individuales, sino para explorar competencias y profesionalizar el desempeño, lo que puede ser un impulso motivador.

Pensar fuera de la caja es un término que se está acuñando con más fuerza en el desarrollo organizacional; de ahí que el liderazgo tenga mucho que ver en la evolución de las competencias de un recurso o talento de la organización; organización.  De una forma muy positiva, la creatividad va de la mano de la búsqueda de aportaciones en las tareas donde el empleado sea realmente competente, es capaz de resolver problemas ajustándose a la filosofía de la empresa y siendo realmente productivo. 

Los casinos online, exigen una estructura no solo tecnológica sino un talento humano preparado y capaz de adaptarse a los cambios que exige el entorno digital. En el trabajo en equipo, se aumenta la motivación, hay un mayor compromiso, las ideas aumentan ya que todos disponen de un mayor nivel de información, hay más creatividad estimulada con la combinación de los esfuerzos de los individuos, mejora la comunicación entre los participantes y se obtienen mejores resultados.

En la actualidad, el liderazgo se orienta hacia la conformación de equipos de trabajo se logran bajo la premisa de una adecuada visión, de un objetivo a seguir. Por supuesto, cada miembro es importante, pero no son islas, conocen las tareas de sus pares y son capaces de resolver problemas y tomar decisiones ajustadas a su nivel de responsabilidad. Entre en juego la formación y capacitación para la mejora continua; las grandes organizaciones invierten recursos en la actualización profesional de su talento humano, creando valor conjuntamente, desarrollando metodologías para optimizar procesos.

Las empresas asesoras de Gaming Consultant, se especializan en el desarrollo de equipos de alto rendimiento para estos modelos de negocio, con planes de entrenamiento y formación para el desarrollo de habilidades duras y blandas en ambientes complejos. Su labor en el proceso de conformación de estos equipos promueve la obtención de resultados, las competencias individuales, el empoderamiento y el compromiso.

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