Planificación tributaria

El sector de los juegos de azar enfrenta especiales circunstancias dependiendo del país donde opera; donde encontramos diversos escenarios, algunos de marcos legales altamente restrictivos como en Europa con altos desembolsos por conceptos de tributos; otros como Colombia, donde se hace especial atención al usuario y que de su explotación se derivan impuestos dirigidos al sector salud, con muy fuertes controles de gestión de usuario para velar por el cumplimiento de los deberes con el estado colombiano. Es así como, frente a estas circunstancias, las empresas del sector del igaming, operadoras de apuestas y casinos online, hacen especial hincapié en su gestión y planificación tributaria. 

La planificación tributaria o fiscal es un proceso integrado por un conjunto de actos jurídicos lícitos del contribuyente, cuya finalidad es maximizar la inversión eficiente de los recursos, a través de la postergación y/o reducción de la carga tributaria a la óptima admisible dentro de las opciones que contempla el ordenamiento jurídico. En consecuencia; es la sistematización y la organización del patrimonio y de actividad económica en la forma que resulte fiscalmente más ventajosa, cuando ello no suponga contravención normativa alguna y siempre que aquella actividad sea real y se ejerza efectivamente por quien aparezca formalmente como su titular. 

Resumiendo a Hidalgo de Camba (2009), quien afirma que la planificación tributaria, es una herramienta administrativa de gran relevancia que tiene como finalidad determinar el pago de la cantidad justa que le corresponde al contribuyente por concepto de tributos, la misma también ayudará a consolidar procesos gerenciales, tales como la planificación creativa en vez de la rutinaria, la valoración de la reputación en el mismo nivel del capital financiero y los aportes tributarios en vez de la evasión, siendo estos últimos fundamentales para el mejoramiento de la calidad de vida de la población. 

La planificación tributaria deberá conocer e interpretar el marco legal de acuerdo a la normativa patria y a las Normas Internacionales de Información Financiera, con el propósito de evitar sanciones por incumplimiento de deberes formales, por defraudación y evasión en los pagos del tributo que le corresponda. Por tal motivo, esta herramienta administrativa deberá evitar abusar de las formas jurídicas, no adecuarse a la legislación, o ser contraria a la jurisprudencia; para de esta manera poder enfrentar cualquier eventualidad que pudiera suscitarse ante los tribunales. 

En tal sentido, Barry (1992), señala que “es un proceso que consiste en tomar en consideración todos los factores fiscales relevantes” vale decir, aquellos que inciden y determinan el monto de la declaración fiscal, en tal sentido el autor continúa refiriendo que a través de la planificación tributaria se pueden “establecer relaciones y realizar transacciones y operaciones con el fin de mantener lo más bajo la carga fiscal que recae sobre los hechos y las personas, al mismo tiempo que se realizan los negocios y se alcanzan objetivos personales”. Por su parte Galarraga (2002) y Parra (2001) igualmente afirman, que este tipo de planificación busca conducir el desarrollo adecuado de los acontecimientos, las actividades y las transacciones financieras, dentro de los límites establecidos por las leyes fiscales y parafiscales con el fin de disminuir el pasivo tributario de las empresas. 

Control interno tributario 

Un sistema de control interno tributario eficiente, no solo asegurará que la empresa pague el impuesto en la cuantía y oportunidad legal, sino que su carácter preventivo evitará que la misma tenga que incurrir en pagos accesorios a la obligación tributaria, como consecuencia de pasar por alto el cumplimiento de algún deber formal o retrasarse en el cumplimiento de éstas. La gestión tributaria, se considera como el proceso que permite gestionar el tratamiento impositivo dentro de las empresas, tanto del sector público como del privado, aplicando: la fiscalización, recaudación, administración del tributo y divulgación de la información tributaria. 

Según el derecho fiscal, toda gestión tributaria es el procedimiento que en un sentido amplio vendría integrado por todas las actividades tendentes a la cuantificación y determinación de la deuda tributaria para efectos de liquidación, la comprobación del comportamiento del sujeto pasivo por la Administración en cuanto al proceso de inspección y la recaudación o pago de las deudas tributarias, y que en un sentido estricto vendría integrado únicamente por las dos primeras fases.

Ahora bien, en líneas generales, un sistema tributario es definido según Ruiz (2006), como el “conjunto coherente, sistemático e interrelacionado de impuestos que rige en un país en un momento determinado en el que debe cumplir ciertos requisitos para ser una estructura tributaria idónea” En tal sentido, un sistema tributario es un conjunto de impuestos que conforman el marco legal y que rigen en un país en un determinado momento, la tendencia universal es a que haya varios impuestos y no uno solo, desde el punto de vista normativo lo que se considera como el deber ser. 

Los tributos y clasificación de los tributos

Según Villegas (2005), los tributos “son las prestaciones en dinero que el Estado exige en ejercicio de su poder de imperio en virtud de una ley y para cubrir los gastos que le demanda el cumplimiento de sus fines”. De acuerdo a lo que señala el autor antes mencionado, la clasificación más aceptada por la doctrina y el derecho positivo de las democracias modernas de occidente, divide los tributos en: 

Los impuestos de acuerdo con Villegas (2005), “es el tributo exigido por el Estado a quienes se hallan en las situaciones consideradas por la ley como generadoras de la obligación de tributar (hechos imponibles), situaciones éstas ajenas a toda concreta acción gubernamental vinculada a los pagadores”. Algunos autores definen los impuestos como una “prestación pecuniaria, obtenida de los particulares autoritariamente, a título definitivo, sin contrapartida y para la cobertura de las cargas públicas, o para otros fines del Estado”. (Ruiz 2011, p.17). De esta definición se puede señalar que los impuestos son todas aquellas contribuciones que el estado, en virtud de su potestad tributaria, establece en leyes especiales, con la finalidad de cubrir los gastos y necesidades colectivas. 

  • Las tasas según Villegas (2005), “es un tributo cuyo hecho imponible está integrado por un hecho o circunstancia relativos al contribuyente y por una actividad a cargo del Estado que se refiere o afecta en mayor o menor medida a dicho contribuyente”. 
  • Las contribuciones especiales se pueden definir como, los “tributos debidos en razón de beneficios individuales o de grupos sociales derivados de la realización de obras o gastos públicos o de especiales actividades del Estado.” (Villegas 2005, p.195). La característica fundamental de las contribuciones especiales, es la ventaja o beneficio que se deriva de la obra pública o de cualquier actividad especial que efectúe el estado. 

En resumen, Villegas (2005), considera los impuestos como el tributo exigido en correspondencia a una prestación que se concreta de modo individual por parte de la administración pública y cuyo objeto de gravamen está constituido por negocios, actos, o hechos que ponen de manifiesto la capacidad contributiva del ser sujeto pasivo, como consecuencia de la posesión de un patrimonio, la circulación de bienes o la adquisición de rentas o ingresos. Como se muestra en esta cita el impuesto, es tributo que le corresponde cancelar a todo sujeto pasivo por posesión de un patrimonio que sea objeto de gravamen. 

Importancia de los impuestos

El estado en cada país, tiene una serie de servicios obligatorios para sus ciudadanos, o así debe ser; tales como el de defensa e integridad de los habitantes, de salubridad, de seguridad, de educación, así como de infraestructura y servicios básicos; y la forma en que la nación logra sufragar este tipo de gastos de carácter general es a través del impuesto, que viene a ser un pago obligatorio que los ciudadanos y las figuras tanto jurídicas como personales deben hacer al estado de acuerdo a su capacidad contributiva. 

En este sentido, Villegas (2005), considera los impuestos como el tributo exigido en correspondencia a una prestación que se concreta de modo individual por parte de la administración pública y cuyo objeto de gravamen está constituido por negocios, actos, o hechos que ponen de manifiesto la capacidad contributiva del ser sujeto pasivo, como consecuencia de la posesión de un patrimonio, la circulación de bienes, la prestación de servicios o la adquisición de rentas o ingresos.

También, Villegas (2005), Estévez (2006), Fariñas (2004), Jarach (2003); consideran los aspectos más significativos del impuesto en primer lugar que a través de la historia la importancia tanto los impuestos como de las funciones del Estado, han ido evolucionando, este último ha asumido una serie de responsabilidades por los cuales se ha visto en la necesidad de aumentar sus fuentes de ingreso para lograr satisfacer las necesidades a la que está obligado el Estado a brindarle a la comunidad. 

De manera de sufragar las erogaciones que el gobierno debe realizar con el fin de satisfacer las necesidades antes mencionadas se hace necesaria la colaboración económica de los individuos, bien sea persona natural o jurídica, a través de la cancelación de los impuestos y otros tributos establecido por el estado; por supuesto que dicha colaboración va dirigida por supuesto a la capacidad de pago de cada uno de los contribuyentes. En la actualidad el impuesto se ha convertido en el mecanismo más normal y eficiente con que cuenta el estado para cubrir los gastos necesarios para mantener en un nivel adecuado los servicios y  la calidad de vida de los habitantes.

En este sentido, se caracterizan por la presentación monetaria, es decir, el impuesto comúnmente debe pagarse en dinero con excepción de ciertos países en donde reciben algunos tributos a la agricultura en especie o en bienes mueble; del resto corresponde al valor monetario de cada país; también se supone un pago definitivo, por cuanto no se devuelve lo pagado, es decir, el pago se pierde totalmente por el contribuyente y además de esto no se confiere al contribuyente quien le paga un privilegio exclusivo, ni hay obligación de retribuirlo. 

Además, no evidencia ningún tipo de contraprestación, dado que no se prevé una contraprestación inmediata para quien lo paga, pero en forma global los contribuyentes reciben una serie de servicios del estado, ya que no existe relación ninguna del pago del impuesto y el derecho a recibir estos servicios. También supone pago forzoso en virtud de que es establecido por el estado, todos los ciudadanos están obligados a aceptarlo. El tributo además debe tener reglas fijas, puesto que se establece mediante un instrumento legal, serán sancionados el que no siga la regla del pago del impuesto. 

Entre las clasificaciones de los impuestos distingue Villegas (2005), los impuestos personales, reales, proporcionales y de tarifa progresiva. Los impuestos personales son aquellos que se establecen tomando en cuenta principalmente al contribuyente, como sería la capacidad tributaria y sus cargas familiares. Los impuestos reales, en cambio, consideran en forma exclusiva la riqueza gravada con prescindencia de la situación personal del contribuyente. 

Seguidamente, en cuanto a los impuestos proporcionales, son aquellos en donde se mantiene una relación constante entre su cuantía y el valor de la riqueza gravada, es decir, se establece una proporción para determinados tipos de enriquecimiento. El impuesto de tarifa progresiva se define en la medida de que se tenga más rentas, entonces se paga mayores impuestos y de esta manera en forma escalonada, se va aumentando el porcentaje y es precisamente este impuesto el que atiende a cabalidad el principio de justicia tributaria. 

Se puede afirmar entonces que el impuesto proporcional se establece una alícuota única mientras que en el impuesto progresivo la alícuota aumenta a medida que aumenta en monto gravado. Evidentemente el estado requiere de diversos tipos de ingreso para cubrir sus gastos, es por esta razón que se hace necesaria la existencia de una variedad de impuestos como una manera de gravar las diferentes manifestaciones de la capacidad tributaria.

Es evidente la importancia de contar con un adecuado control interno en la planificación tributaria, pues cumplir con las distintas obligaciones tributarias con el estado es fundamental para su operación eficiente. Ahora bien, una casa de apuestas, se enfrenta a distintos escenarios atendiendo al marco legal, así no será igual la operación en Colombia que cuenta con un marco legal definido que operar en Perú donde todavía existen vacíos y áreas grises en cuanto al marco legal de operaciones de estas estructuras, por lo que se hace necesario el  asesoramiento y acompañamiento de empresas expertas en el sector del gaming.

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